Autoconciencia y autocompasión

Autoconciencia

Autoconciencia

Competencia clave de la inteligencia emocional, la autoconciencia consiste en la capacidad de ser consciente de las propias emociones y comprenderlas.

«Sin embargo, no estamos habituados a conectar con nuestras emociones y cuando nos preguntan: «¿Cómo te sientes?» apenas alcanzamos a contestar: «Bien» o «Mal», que son juicios o valoraciones, pero no expresan emociones.

Nos falta vocabulario emocional, y nos manejamos con un repertorio bastante limitado de expresiones para manifestar lo que sentimos, pero, sobre todo, tenemos poca práctica en conectar con nuestras emociones, de manera que reaccionamos a ellas, en lugar de responder a las necesidades que nos revelan».

Educar las emociones: un juego de niños. Manual para educadores y familias

https://emolab.es/producto/educar-las-emociones-un-juego-de-ninos-manual-para-educadores-y-familias/

La baraja de las emociones

Emolab

Por eso Emolab, dentro de su método para el desarrollo de la inteligencia emocional, dedica 3 juegos de su Baraja de las Emociones (https://emolab.es/inicio/juegos/) al desarrollo de la autoconciencia (Parejas, Definemociones y Bingo)

Autocompasión

Autocompasión

Un paso más allá de la autoconciencia sería la autocompasión. Como seres sociales que somos, dependemos unos de otros para satisfacer nuestras necesidades, y como mamíferos, nacemos inmaduros y dependientes de los seres adultos de nuestra especie que satisfacen primeramente nuestras necesidades y con los que establecemos relaciones de apego que constituyen la base para todas nuestras relaciones futuras.

La seguridad y la calma que experimentamos al sentir satisfechas nuestras necesidades por quien nos cuida (y la seguridad y la calma que experimenta la persona que cuida al satisfacer las necesidades de quien depende de ella) son la base de la autocompasión.

Kristin Neff nos explica( https://youtu.be/kLvCHPs8M3g) que Autocompasión no es sentir lástima de uno mismo y pensar «pobre de mí» sino pensar que «es difícil para todos» (lo que ilustra la distancia que media entre el egocentrismo y el sentimiento de una humanidad compartida), de manera que el mirarnos a nosotros mismos con compasión, tan lejos de la autodescalificación como de la autoindulgencia, nos proporciona claridad para vernos y aceptarnos como somos, base imprescindible para crecer y mejorar.

Recursos para la educación emocional

@barajadelas emociones

El placer es la emoción básica más fácil de reconocer. A la familia del placer pertenecen la alegría, la felicidad, el asombro, la ilusión, el deseo, la ternura, la confianza y la gratitud.

Todas ellas son emociones que nos señalan que vamos por el buen camino, que nuestras necesidades están siendo satisfechas.

Por eso decía Spinoza:

La alegría es el paso del hombre de una perfección pequeña a otra más grande

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